Con motivo del Día Mundial sin tabaco que se celebrará el próximo 31 de mayo, AECC (la Asociación Española con el Cáncer) con la colaboración del Parque Científico y Tecnológico de Castilla la Mancha e Ingeteam, realizará a lo largo del mes una serie de acciones con las que sensibilizar sobre el consumo del tabaco, considerado uno de los factores de riesgo que mayor incidencia tiene en la aparición de cáncer, concretamente el de pulmón.

El tabaquismo causa aproximadamente el 90% de los casos de cáncer de pulmón en los hombres y el 80% en las mujeres

La exposición está compuesta por 12 cigarrillos de más de 1 metro y medio de altura que analizan las diferentes sustancias que los componen, así como las consecuencias nocivas de todas ellas para nuestra salud. Pueden pasar por este edificio para ver la exposición.

Se estima que el 50% de un cigarro está compuesto por hojas de tabaco, el 30% por tabaco reconstituido y el 20% por tabaco expandido con dióxido de carbono. Las hojas de tabaco contienen nicotina. La nicotina se absorbe rápidamente y llega al cerebro en unos 10 segundos,  lo cual explica su alto poder adictivo. El tabaco reconstituido está formado por una mezcla de tallos molidos, polvillo de tabaco y tabaco recuperado al que se le agregan aditivos. Los aditivos son fundamentales en la elaboración de un cigarrillo y tiene dos funciones: por un lado, manipular el contenido de nicotina a través de sustancias como el amoniaco que aumenta su liberación y, por otro, suavizar la aspereza del tabaco con sustancias como el mentol, la miel o el chocolate. 

El humo del tabaco se estima que contiene unos 7.000 componentes, de los cuales casi 70 son sustancias que producen cáncer: arsénico, benceno, berilio, 1,3-butadieno (un gas peligroso), cadmio (un metal tóxico), cromo (un elemento metálico), óxido de etileno, níquel (un elemento metálico), polonio-210 (un elemento químico radiactivo) o cloruro de vinilo)… El alquitrán es un residuo negro y pegajoso que contiene miles de sustancias químicas que se desprenden en el humo del cigarrillo y sus restos quedan depositados en el pulmón obstruyendo los bronquios y afectando la respiración.

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